Ty Segall - You Make The Sun Fry by Popfrenzy

“GOODBYE BREAD”, UNO DE LOS MEJORES DISCO DEL AÑO

Por Susana Medina

A Ty Segall le gustan los perros -suficiente razón para que nos guste él- y aunque sea difícil encontrar una foto suya en Internet donde se vea bien su cara y no una bola de pelos rubios, su música es bastante simple y honesta; como una foto para el certificado de Preparatoria: frontal, en blanco y negro y con el pelo relamido hacia atrás. En una época donde parece que muchas bandas piensan que entre más cosas haya en un estudio más tienen que usarlas todas, Ty Segall emerge como un necio creyente del menos es más.

Este año lanzó a través del sello Drag City otro de sus álbumes como solista. La producción se llama Goodbye Bread y se trata de 10 tracks tejidos con el más burdo estambre de rock and roll, ilustrados con la cara corrugada de un sabueso marrón. Grunge, garage, algo de folk, marcado por una batería casi desordenada y procesado por quién sabe cuántos pedales que no le quitan la crudeza: Goodbye Bread es de los mejores discos del año.

¿Quién diablos es Ty Segall? Básicamente es un tipo que ha tocado en muchas bandas que casi nadie conoce: Epsilons, The Traditional Fools, Party Fowl, Sic Alps y The Perverts. Acostumbra sacar EP’s y sencillos de 7” como si fuera un dinner despachando hot-cakes, y a veces los divide con otras bandas y proyectos. Bajo el marco independiente, sin duda puede ser considerado como uno de esos artistas prolíficos, pero que al mismo es tan errante que su trabajo es elusivo para alguien que le gusta saber de dónde salieron las cosas cuando aparecen en el shuffle. Muchas veces, cuando un músico ha estado involucrado en tantos proyectos, sientes que te estás perdiendo de algo.

Lo mejor sería empezar por este disco. En Goodbye Bread, podrán encontrar un hogar aquellos que extrañen a Nirvana o estén hartos de The Black Lips. Ty Segall emite una especie de nostalgia por los good old days del rock –probablemente por eso saca tantos viniles de 7”. Me recuerda a The Stooges, pero al mismo tiempo también a personajes menos conocidos (y muertos) como Jay Reatard. Puedo imaginarme este disco en los estantes de High Fidelity, y a cualquiera de sus personajes recomendándolo a un nerd que por nerd tiende a encontrar música mejor, pero peor grabada.

Podría parecer más crítica que aprecio, pero esas son las características del trabajo de Ty Segall: está repleto de nostalgia, está mal grabado, pero todo es a propósito. “You Make The Sun Fry”, por ejemplo, de repente parece el demo de una canción de Oasis. “I Can’t Feel It”, un llamado a Kurt Cobain al inframundo. “The Floor”, una mezcla entre Willie Nelson y Archie Bronson Outfit. Y si todo este name-dropping no es suficiente como para que te den ganas de escuchar el álbum, como argumento extra te puedo decir que a Ty Segall le gustan los perros.


Susana Medina
 es editora del blog de tecnología Matuk.com y locutora de Ibero 90.9.

Ha colaborado en revistas como Marvin y Nylon México.

Sus intereses son la pizza, los perros, la música indie y los videojuegos. Cuando no está en el tráfico o escribiendo sobre tecnología y música, o dibujando en sus libretas de hipster, Susana sufre las exigencias de una consentida pero carismática Golden Retriever llamada Lara.


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